La situación de Exactas

El decano Juan Carlos Reboreda brindó una charla abierta a la comunidad de Exactas para actualizar diversos tema de interés. Presupuesto, Cero + Infinito, el gas en el Pabellón 2 y las obras de Ciudad Universitaria, estuvieron en el temario.

27 de junio de 2019

En una nueva reunión abierta a la comunidad, con el aula 5 del Pabellón 2 colmada, el martes pasado el decano Juan Carlos Reboreda informó sobre el estado de situación de la Facultad. Dio detalles del presupuesto de este año, de las postulaciones al CONICET, de las expectativas respecto sobre retorno del servicio de gas y de las obras en Ciudad Universitaria, en especial sobre el estado del edificio Cero + Infinito. También participó de la reunión el flamante miembro del directorio del CONICET, el profesor Alberto Kornblihtt, que delineó la situación actual del organismo.

A continuación, un punteo de las principales definiciones:

PRESUPUESTO

El presupuesto 2019 de la Facultad tuvo un aumento en gastos de funcionamiento del 32,9%, porcentaje mucho menor al de la inflación de los últimos 12. “Se viene ejecutando normalmente. Recibimos cerca de un 40% del presupuesto y esos son valores normales; así que, por el lado de la ejecución, no hay malas noticias”, indicó el decano.

INGRESOS AL CONICET

El mismo martes 25 fue el cierre del plazo para las presentaciones al ingreso a la Carrera de Investigador Científico. “Hasta ahora llevo firmadas 105 presentaciones”, contó Reboreda. “El año pasado fueron 119. El número de ingresos que está teniendo al Facultad en los últimos años está entre 25 y 30. Con esa proyección, si no cambian la política de ingreso, estamos hablando de que no ingresaría cerca del 70% de nuestros postulantes”.

CERO + INFINITO

El decano informó que “el edificio está casi finalizado. En este momento se están haciendo refacciones menores y hubo una entrega preliminar a principios de abril. El ex Ministerio de Ciencia, que supervisó la construcción, hizo una serie de reclamos a la empresa constructora, que están terminando”. Se calcula que entre agosto y septiembre estaría finalizado y sería entregado a la UBA. El edificio por el momento continúa en la órbita del ex Ministerio.

En relación al mobiliario, Reboreda explicó que “el edificio está vacío, no tiene ni equipamiento ni mobiliario. Hay cinco licitaciones pendientes para unas 300 computadoras para las 10 salas de computación, proyectores para todas las aulas, sillas para las aulas, escritorios y muebles” De esas cinco licitaciones, hay cuatro que están abiertas y  la quinta (la de equipamiento tecnológico) todavía no se abrió a los oferentes. “Es muy poco probable que todo esté resuelto en el transcurso de 2019. Nosotros pensamos que quizás se puedan empezar a dictar algunas clases en el primer cuatrimestre de 2020 pero lo que tenemos en este momento es un edificio terminado pero vacío. La buena noticia es que en el presupuesto nacional fue incorporada la partida de 300 millones que, entre otras cosas, incluye el monto para los muebles y equipos”.

La situación en la Facultad y la Universidad fueron algunos de los temas a los que se refirió el decano.

La planta baja del edificio tiene 19 aulas para 50 alumnos,  5 aulas para 100 alumnos y 10 aulas de computación, más salas de reuniones y de clusters, que suman unos 4.500 metros cuadrados efectivos. El primer piso tiene unos 4 mil metros cuadrados, que van a ser ocupados con los departamentos de Ciencias de la Computación, de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, y el Instituto del Cálculo. Hay un amplio sector asignado al Celfi, el Centro Latinoamericano para la Formación de Investigadores, que es un proyecto del ex Ministerio, acordado con la UBA en 2015. “A cambio de proveer el mantenimiento de edificio, incluyendo limpieza y seguridad por 10 años, la UBA le cedía al ex Ministerio un espacio de unos 600 metros cuadrados para este centro, en particular para el Celfi Ciencia de los Datos, que es, dentro del programa, un área que está  más vinculada con nuestra Facultad”, detalló el decano. “Nosotros no tenemos mayor injerencia en esta parte y lo único que sé es que hay un convenio específico que se estaría firmando entre la UBA y el ex Ministerio en donde el Celfi pasaría a depender de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la UBA, y el Consejo Académico de este centro también lo estaría designando el rectorado, de acuerdo a lo que informó el rector en la última sesión de Consejo Superior.

En noviembre del año pasado estalló el conflicto con la UBA después de que el Consejo Directivo de Exactas asignara los espacios del nuevo edifico y el Consejo Superior anulara esa resolución. Reboreda indicó que las cosas cambiaron de noviembre a esta parte: “En la última sesión de Consejo Superior, el rector Barbieri dijo que el edificio iba a estar a cargo de Exactas”. En la misma línea de negociación, agregó que “Rectorado pidió espacio en alguno de los edificios de la Facultad para las oficinas de Ciencia y Técnica y de UBATEC. En primer lugar, estamos pensando que esas oficinas vayan al Pabellón 2, en el espacio que dejaría libre el Instituto de Cálculo”.  

POLO DE INNOVACIÓN

Otra noticia que despertó interés local fue la creación del Polo de Innovación en el ex predio del Tiro Federal. Reboreda transmitió la información que el rector comunicara en Consejo Superior. “La Ciudad de Buenos Aires le estaría entregando a la UBA un edificio, llave en mano, de cinco mil metros cuadrados, al cual se estarían mudando algunos institutos del área de biomédicas y quizás de ingenierías, y ese edificio estaría conectado a Ciudad Universitaria por puente Labruna”, sostuvo. También agregó que  la intención de Rectorado es construir un edificio de unos tres mil metros cuadrados en lo que son los cimientos del pabellón 5. La idea sería mudar todas las oficinas de rectorado, salvo Consejo Superior, al nuevo edificio. Obviamente, se va a demorar debido a que los fondos para construirlo vendrían del canon que pagaría una estación de servicio que se instalaría debajo del rulo del Puente Labruna”, dijo el decano. También Rectorado espera obtener un canon de los terrenos ocupados por el club CUBA y por el Liceo Naval, que eran históricamente reclamados por la UBA.

GAS EN PABELLÓN 2

La puesta en norma de las instalaciones de gas de toda la UBA comenzó hace 10 años. “Exactas era una de las facultades que estaba en mejores condiciones pero, aun así, tenía que hacer adecuaciones, explicó Reboreda”. El año pasado, a partir de una denuncia anónima, Metrográs cortó el servicio en Pabellón 2, Pabellón 3 y en Deportes y exigió que todas las instalaciones fueran puestas en norma. “La obra todavía no estaba finalizada, así que hubo que renegociar con la empresa. Rectorado acordó un cronograma para finalizar en noviembre pero se está terminando recién ahora. Nosotros ya tenemos todas las obras completas, quedan detalles menores que se terminan en estos días. Hoy se están presentando los plano en Metrogas, no esperamos observaciones mayores y creemos que durante el mes de julio volveremos a tener gas en el Pabellón 2”, cerró el decano.

Exactas UBA