Mejoras en las aulas

Desde hace pocos días las aulas A y B del Pabellón II cuentan con nuevas computadoras, monitores LCD, dos impresoras de alto rendimiento y la presencia estelar de una pantalla digital inteligente que permite optimizar las presentaciones durante las clases.

31 de agosto de 2012

Los marcadores no tienen tinta. Son cuatro, de colores, y permiten escribir y dibujar sobre la pizarra, pero no usan tinta. De hecho, si la pizarra se apaga, los marcadores se vuelven obsoletos. La docente hace una línea azul debajo del término “media poblacional”. Después, traza un círculo sobre un sector del mapa que se proyecta en la pizarra y aplica, sobre otra región, un efecto que emula un “seguidor”, esas luces direccionales que se utilizan en los escenarios. Todo esto ocurre en el aula B, sobre la nueva pizarra digital interactiva, conocida también por su denominación en idioma inglés, smartboard.

Este cuatrimestre comenzó con algunas novedades en cuanto a la tecnología en las aulas del Pabellón II. En particular, en las A y B, ubicadas frente a la Biblioteca Central y a las que se conoce como “aulas de computadoras”. Desde su creación, hace más de diez años, estas aulas fueron destinadas a un doble objetivo; por un lado, el dictado de clases de algunos prácticos que requirieran el uso de recursos informáticos y, por otro, la libre utilización de las máquinas por parte de los estudiantes, que pueden navegar, realizar presentaciones, redactar documentos o imprimir, siempre atendiendo a necesidades académicas.

Entre las dos aulas, suman 32 computadoras. “Hace pocos días se terminó de hacer el recambio de la totalidad de las máquinas, incluyendo teclados y mouses. Las nuevas son de mayor capacidad operativa. Además, hace poco tiempo fueron instalados los nuevos monitores LCD para cada uno de los puestos de trabajo”, indica el secretario académico de Exactas, Javier López de Casenave.

Otra novedad es la incorporación de dos impresoras de alto rendimiento en reemplazo de la única impresora que estaba asociada a ambas aulas. Al respecto, López de Casenave destaca que “es importante tener en cuenta que el sistema de impresiones está destinado exclusivamente a imprimir informes de trabajos prácticos y otros materiales académicos asociados a la cursada”. Con el objeto de mejorar la respuesta ante cualquier inconveniente técnico, la Secretaría Académica de la Facultad decidió centralizar la gestión de las aulas en la Biblioteca Central. Ante cualquier dificultad, el usuario puede consultar en el mostrador del hall de la biblioteca.

“Las impresiones son monitoreadas por parte del personal de atención al público. En uno de sus puestos puede verse la cola de impresión, lo que permite chequear si ocurre algún inconveniente. Creemos que es más eficiente para el usuario”, agrega el secretario académico.

La pizarra smart

Si bien la renovación de las computadoras permite importantes mejoras a la hora del dictado de clase, es otra la novedad que se lleva todas las miradas: la pizarra digital inteligente. A primera vista, no parece tan distinta de la tradicional pizarra blanca melamínica, lo que entraña el riesgo de que, ante una confusión, alguien utilice sobre su superficie marcadores tradicionales, dañándola de manera irreversible.

La pizarra se acciona en combinación con una de las PC del aula (que cuenta con el software necesario) y un proyector. Es un dispositivo touchscreen que cumple la doble función de monitor y dispositivo de entrada. Por lo tanto, desde la pantalla, se pueden controlar todas las aplicaciones de software. Incluso se puede utilizar un simulador de teclado. Además de correr programas, ver videos, hacer anotaciones, señalar o resaltar textos y gráficos, la pizarra permite guardar como archivo el registro total o parcial de la clase e imprimir su contenido.

La compra del equipo se llevó a cabo con fondos provenientes del Programa de Apoyo para el Mejoramiento de la Enseñanza de las Ciencias Naturales, Económicas e Informática (Paceni) del Ministerio de Educación de la Nación. “Ahora estamos gestionando la compra de una segunda pizarra porque consideramos que es una poderosa herramienta didáctica que puede potenciar la presentación de contenidos en las clases”, dice López de Casenave y agrega que “estuve visitando el aula B con cierta frecuencia los primeros días por si surgían dudas operativas, pero no hizo mucha falta asistir a ningún docente; por medio del “boca a boca”, ya todos conocían cómo operarla. No sé si ya le estarán sacando todo el jugo a esta herramienta, pero está siendo muy utilizada por los docentes y, con el uso, van a poder aprovecharla lo mejor posible”.

Para un mejor uso
Todos aquellos docentes que estén interesados en aprovechar al máximo las potencialidades de la pizarra, pueden acceder a los documentos online que dispuso la Facultad para tal fin.

Guía rápida:
http://2007-2016.exactas.uba.ar/academico/pdf/manual-smartboard-usuario-nb10.pdf

Manual de uso:
http://2007-2016.exactas.uba.ar/academico/pdf/GuiaSmartNotebook10ws.pdf
—-

20.000

Son las impresiones realizadas por los usuarios en 20 días, desde que se implementó el nuevo sistema en las aulas A y B. El registro se efectuó desde el 1 al 20 de agosto.

 

Fuente: El Cable Nro. 803

Armando Doria