Semanas de una década

Este año se cumplió la décima edición del programa “Semanas de las Ciencias”. A lo largo de estos años visitaron Exactas, como parte de esta actividad, más de 200 mil alumnos y docentes de escuelas medias. En esta nota, los testimonios de algunas de las personas que idearon e impulsaron esta iniciativa y de quienes son hoy los responsables de llevar adelante el proyecto de extensión más masivo desarrollado por la Facultad.

21 de octubre de 2010

“¿Para qué toca una orquesta?”

Cecile Du Mortier es química y actualmente se desempeña como docente e investigadora en la Facultad de Veterinaria de la UBA. En el año 2001 era secretaria académica adjunta de la Facultad y, desde ese lugar, fue una de las principales impulsoras de la creación de las Semanas de las Ciencias.

– ¿Cómo surgió la idea?

– Esto fue una suma de voluntades. La idea surgió de una de las reuniones del Fodequi en la que alguien comentó que en Estados Unidos se hacía una actividad impulsada por la American Chemical Society para promocionar la disciplina, que se llamaba Semana de la Química. Cuando volví a la Facultad se la planteé al decano Pablo Jacovkis y le pareció muy bien. Después, en una reunión, me puse a charlar con José Sellés Martínez, que era el director del Departamento de Geología. Él venía con una idea similar y me dijo que en octubre iba a hacer la Semana de las Ciencias de la Tierra. Entonces pensamos que, si los departamentos se comprometían, podíamos hacer las Semanas de las Ciencias. Y así, medio de inconscientes, empezamos.

– ¿Y cómo salió esa primera actividad?

– La primera que hicimos fue la Semana de la Química, en mayo de 2001. No sabíamos, realmente, cuánto interés iba a despertar. Fue una cosa impresionante. Vinieron 3 mil personas, no sabíamos qué hacer. Tuvimos que poner un día más, pedirle a los profesores que por favor repitieran las charlas. Nos desbordó totalmente.

– Desde tu punto de vista, ¿cuál es el objetivo central de las Semanas?

– ¿Para qué toca un concierto una orquesta? Para que la gente los escuche y disfrute de su música. Si vos hacés algo que te parece que es importante, que te da placer, que te apasiona, vas a querer compartirlo. Además, yendo un poco más a lo ideológico, implica tratar de llegar más allá del aula. Y es una función que la Universidad debe hacer porque la fija el Estatuto. Es una manera en la cual los universitarios devolvemos, apenas un poquito, de lo mucho que nos tocó recibir. Por otro lado es una buena forma de que los chicos vean lo que es, comprendan lo que se hace en la Facultad. Porque muchas veces la percepción que se tiene de la ciencia es muy distinta de lo que la ciencia es en realidad.

– ¿Cómo ves la evolución que ha tenido la actividad?

– La actividad llegó al punto que nosotros tuvimos la ilusión de alcanzar: que los profesores lo tomen como parte de su planificación escolar. Es decir que, cuando el profesor piensa lo que va a hacer con los chicos a lo largo del año, incluye la participación en la Semana relacionada con su materia. Realmente se logró una articulación con la escuela media.

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“Los pibes descubren otro mundo”

“En realidad, hubo una Semana cero”, rememora el investigador José Sellés Martínez, quién, desde la dirección del Departamento de Geología, fue uno de los promotores del inicio de las Semanas.

– ¿Cómo es eso de la Semana cero?

– Fue una experiencia muy linda. Yo estuve en el 2000 en un congreso sobre la enseñanza de la geología. Allí me enteré que existía en varios países una Semana de las Ciencias de la Tierra. Apenas volví armé para ese año un concurso escolar para chicos de distintas regiones de la provincia de Buenos Aires. Se seleccionaron dos colegios, un primario y un secundario. Pudimos traerlos para que conozcan la Facultad y el acto de premiación lo hicimos en el Departamento. Yo estaba muy contento por lo bien que había salido todo. Al día siguiente voy a ver a Cecile y le digo: “el año que viene hacemos la Semana de las Ciencias de la Tierra en el patio de la Facultad”. Cecile me mira y me dice: “es algo que me encantaría hacer con todos los departamentos”. “De acuerdo –le dije- yo te aseguro que Geología lo hace y te pido que sea la segunda semana de octubre”. Y bueno, lo hicimos.

– ¿De qué manera fueron cambiando las Semanas a lo largo de los años?

– En las primeras semanas, muchos departamentos estaban desorientados en cuanto a qué ofrecer. Nosotros tenemos la ventaja de que la geología es vistosa. Ponés un volcán, un fósil, una roca y tenés el problema resuelto. Para otras disciplinas no es tan fácil. De hecho, en varias Semanas, al principio veías exhibidos posters en inglés como si se tratara de un congreso. Eso ha cambiando totalmente. Y la otra cosa que ha ido creciendo son los talleres de capacitación para docentes secundarios. Eso es muy positivo porque un alumno es un alumno pero un docente son centenares de alumnos.

– ¿Qué se llevan los alumnos y los docentes que vienen a las Semanas?

– Al tipo que viene por primera vez yo creo que le cambia la cabeza con respecto a lo que piensa que es una Facultad. Las Semanas muestran lo que hace una persona acá adentro. Y además, muestra que eso que hace a veces no es divertido pero siempre es apasionante, lo que es mucho más importante, porque vos de algo divertido te podés terminar aburriendo pero, de lo apasionante, nunca. Lo que los pibes descubren es que acá hay otro mundo, que no es el mundo de la ciencia que muchas veces les mostraron en la escuela, lleno de fórmulas para aprender de memoria, sino que es un montón de trabajo por hacer y de cosas por descubrir y del cual, una vez que te metés, no salís nunca. Y yo creo que en ese aspecto, las Semanas son grandes despertadoras de vocaciones.

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“Seguir sumando escuelas”

Paula Lozano es licenciada en Ciencias de la Comunicación y actualmente trabaja en la Secretaría de Investigación de la Universidad Pedagógica de la Provincia de Buenos Aires. Entre junio de 2004 y mayo de 2010 fue la persona que, desde la SEGB, se encargó de coordinar la organización de las Semanas.

– ¿Cómo se manejó la comunicación con las escuelas?

– La comunicación con las escuelas fue creciendo exponencialmente con el tiempo. De hacer el contacto por teléfono, con cada docente o directivo pasamos a contar con un sistema de inscripciones y una base de datos de escuelas, docentes y estudiantes. Esto nos permitió sistematizar la comunicación y difusión de actividades. Por otro lado, desde un primer momento, la idea de las Semanas fue recibida con mucho entusiasmo por parte de la comunidad educativa.

– ¿Cómo era organizar cada Semana con los distintos departamentos?

– Todas las relaciones son complejas y más si se cruzan diferentes ámbitos. El vínculo se fue construyendo a través del tiempo con mucho esfuerzo por ambas partes. Pero en general el balance es más que positivo, y el resultado está a la vista, diez años ininterrumpidos de actividades conjuntas que no hubieran sido posibles sin la colaboración, el entusiasmo y el compromiso de cada una de las partes.

– ¿Qué cosas se podrían mejorar o agregar en el futuro?

– El tema de los tiempos en la difusión de los programas de actividades sigue siendo algo para ajustar, teniendo en cuenta que cada vez son mayores las exigencias para que los docentes realicen salidas educativas. Seguir sumando escuelas, que todavía no conocen estas actividades. Organizar la entrega de materiales impresos para los docentes es una de las grandes demandas todavía pendiente. Y seguir innovando en las propuestas sin perder de vista el propósito que les dio origen.

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“Son parte del folclore de Exactas”

Guillermo Mattei colabora desde el inicio con la organización de las Semanas. Primero desde el Departamento de Física y luego, también desde la SEGB, como coordinador del Equipo de Popularización de la Ciencia.

– Antes de las Semanas, ¿la Facultad desarrollaba alguna actividad parecida?

– Hay que reconocer la visión que tuvieron Cecile (Du Mortier) y Pepe (Sellés Martínez), porque esto de instaurar una semana de cada ciencia fue algo novedoso. Antes, lo que hacía Exactas era enviar docentes, graduados y alumnos del Programa Divulgadores a escuelas y otras instituciones para dar charlas y contar sobre las carreras que se estudian en la Facultad.

– ¿Qué objetivos están cumpliendo las Semanas?

– En relación con la orientación vocacional tiene una gran contribución. Cuando se encuesta a los ingresantes a nuestras carreras muchos cuentan que participaron en las Semanas. Pero además, lo bueno es que aun la gente que luego sigue otras carreras se va con una buena imagen de la Facultad. Ese es uno de los logros. Lo que quedaría en el debe es que no se puede satisfacer la demanda. Muchas veces nos planteamos hacer dos Semanas de cada disciplina pero se hace difícil. Otra cosa sería buscar darle mayor interactividad a los experimentos demostrativos, que los chicos puedan meter más las manos.

– ¿Hay Semanas para rato?

– Yo creo que sí. Esta es una actividad que ya está instalada. Me parece que ya son parte de la cultura de la Facultad. Se podrán perfeccionar, agilizar la inscripción, dar más charlas o mejorar las demostraciones, pero la filosofía de las Semanas ya es parte del folclore de Exactas.

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“Somos referentes”

“Con las Semanas encontramos la manera de que las escuelas puedan venir a la Facultad”, asegura Leonardo Zayat secretario adjunto de Extensión, Graduados y Bienestar. Desde que asumió en 2008 es el responsable del apoyo que la SEGB brinda a todos los departamentos para la organización de cada Semana.

– ¿Qué evaluación podés hacer luego de diez años de actividad?

– Es un programa muy exitoso. Por el movimiento que genera, por la penetración que ha conseguido dentro de la comunidad de la Facultad y en los colegios secundarios. Además, es un programa muy importante institucionalmente para la Facultad porque ha logrado mucha visibilidad y esto nos permitió constituirnos en referentes en este tipo de actividades.

– ¿Qué ofrece la SEGB a la organización de cada Semana?

– El trabajo de la SEGB es netamente de coordinación de las propuestas que recibimos desde los departamentos. Todo el contenido lo ponen los departamentos. Es cierto que también, a lo largo del tiempo, ha habido un proceso de institucionalización. Las Semanas hoy funcionan en el marco del equipo de Popularización de la Ciencia, contamos con personal de la Secretaría dedicado a esas tareas, con presupuesto para llevarlas a cabo y eso es algo que garantiza su continuidad en el tiempo.

– ¿Qué se podría mejorar?

– En lo que a nosotros nos compete creo que hay una parte de la infraestructura que tenemos intenciones de mejorar. Desde cosas tan simples como contar con mesas propias para no tener que pedir siempre prestadas a Biblioteca, mejorar los soportes de los paneles, mejorar la iluminación. También sería importante lograr que los talleres para docentes tuvieran un reconocimiento oficial. Por otro lado, estamos trabajando para tener, el año próximo, un nuevo sistema informático de inscripción.

Fuente: El Cable Nro. 758

Gabriel Rocca