Continuidad con cambios: Exactas adaptó sus defensas de tesis

La Facultad dio un golpe de timón frente a la posibilidad de que las defensas de tesis se vieran paralizadas por la cuarentena. De manera urgente reglamentó y logró implementar el modelo de defensa virtual, lo que permitió que en estos días más de 40 doctoras y doctores puedan obtener sus títulos y acceder a sus becas.

10 de abril de 2020

Tesista en el frente de una sala, el control del slider en la mano, cruzando la mirada con los jurados sentados en las sillas más cercanas, y más atrás directores de tesis, colegas, familiares, amigos. Tensión en esa sala. Después de exponer su trabajo de investigación, que le demandó cinco, seis años, espera afuera, junto a su gente. Recibirá abrazos, besos y apretones de mano después de que reciba el dictamen. Todo esto es parte de una situación común y corriente, y de esta forma obtienen su doctorado unos 200 estudiantes al año en Exactas, facultad que aporta más del 10 por ciento del total de los doctorados de todo el país.

Pero estamos viviendo una situación fuera de lo común y Andrés Sánchez no estuvo parado al frente de ninguna sala, el martes pasado, para defender su tesis. “La Facultad tiene toda una tradición, se defiende la tesis en un aula, después se hace un pequeño ágape con los compañeros, con los colegas. Momentos hermosos con sus características establecidas, pero no lo pude experimentar de esa manera”, comenta este biólogo nacido en Colombia y que se doctoró con una investigación sobre la evolución de las hormigas cortadoras. La presentación de su trabajo doctoral, las preguntas del jurado, la devolución, todo fue a través de una plataforma digital de forma remota.

Una emergencia

Cómo se llegó a esto, lo explica el secretario de Posgrado de la Facultad, el físico Gabriel Mindlin. “En una primer momento, antes de que comenzara el aislamiento, veníamos tomando algunas medidas para evitar la concentración de gente, como que no haya más de 10 personas durante las defensas de tesis”. Pero en muy poco tiempo las medidas de contención ante el avance de la Covid-19 dieron un salto y la vida institucional de la Facultad se alteró por completo. “Apenas llegó el rumor de que se restringiría la circulación, nos reunimos con el decano (Juan Carlos) Reboreda y tomamos la decisión de pasar las defensas de tesis a formato virtual”, cuenta Mindlin y agrega un dato que justifica la premura: “No había información del CONICET sobre cómo se manejarían los plazos para que estuvieran recibidas las personas que habían ganado becas posdoctorales, por lo tanto si postergábamos las tesis podíamos comprometer la continuidad de los becarios en el sistema científico”. Tomar la decisión puede sonar fácil, lo complicado fue ponerla en práctica, y de manera inmediata: Era jueves a la noche y el lunes tenía que estar el sistema en funcionamiento para que se llevara adelante el primer acto de defensa.

Una vez tomado ese camino, desde la Secretaría de Posgrado corrieron a indagar sobre el sustento reglamentario del formato virtual para las defensas y, posteriormente, se pusieron en contacto con todos los tesistas que tenían fecha confirmada para los días siguientes, con los jurados de esas tesis y con los integrantes de la Comisión de Doctorado de la Facultad. Había que ajustar todas las variables formales. “Yo recordaba que estaba habilitada la posibilidad de tener defensas virtuales en una vieja resolución de la UBA, que era de 2013” dice Mindlin. Y así era. Subida a esa resolución, la Facultad estableció los detalles de la nueva modalidad. Un miembro de la Comisión de Doctorado hace de anfitrión y organiza la conferencia a través de cualquier plataforma, invita jurados, tesista y al director o directora de tesis a unirse a la reunión virtual. Si se considera pertinente, pueden hacer público el link. Las preguntas del jurado se hacen a través de la plataforma y, cuando termina la rueda, el anfitrión invita a la tesista o el tesista y al público a dejar la plataforma y el jurado procede a discutir la evaluación de la tesis. Finalmente se hace la devolución, también a través de la plataforma. “El cambio que implementamos fue la respuesta a una necesidad de mucha gente que estaba realmente preocupada”, indica el secretario.

La puesta en práctica

La decisión urgente tuvo resultados que ya se pueden evaluar. Volviendo a su experiencia, el ahora doctor en biología Andrés Sánchez rescata que “ha sido algo muy interesante y muy bonito. Envié la invitación a colegas, amigos y familiares y ha tenido una recepción que me ha alegrado mucho, pudieron acompañarme muchas personas que no podrían haberlo hecho si hubiera sido presencial. Pude conectarme con un mundo de colegas y amigos de todas partes. Y no es solamente porque yo sea extranjero, sino porque el trabajo científico implica estar en conexión con personas de todo el mundo”. Su directora de tesis, la bióloga y profesora de Exactas Viviana Confalonieri, que también estuvo a cargo de la organización del evento, se muestra muy conforme. “Fue muy positivo, se conectaron 45 personas como público. La conexión fue perfecta, la exposición transcurrió muy bien. Después, los jurados hicieron sus preguntas sin problemas y, cuando terminó la evaluación, yo me pude dirigir a los padres de Andrés, que estaban mirando desde Colombia y sus padres pudieron hablar con él. Fue una situación muy original”, afirma. Y finalizada la tesis se difundió el link para el festejo vía Zoom, que fue la plataforma elegida.

Otra es la historia de Nina Pardal, que se doctoró la semana pasada en Matemática con una tesis sobre grafos defendida en modalidad virtual. “El jurado y mis directores de tesis silenciaron sus micrófonos y apagaron sus cámaras. Pasaba los slides frente la pantalla de mi computadora como si se tratara de cuando la revisaba e iba preparando la presentación: era como si estuviera sola contándole mi tesis a mi computadora”, explica y describe la situación tan ajena a lo habitual: “Fue extraño pero sin ese nervio esperable en una situación como esta, con mucha naturalidad”. Pero la balanza tiene dos platillos y la soledad que viene de la mano con el aislamiento trae sus consecuencias, que a esta altura todos conocemos en carne propia: “Me empezaron a mandar mensajes todos mis amigos, mi familia, personas que no veo hace un montón de tiempo, pero no pude festejar con nadie, no pude vivir lo que suele ser el final de la presentación de una tesis: se acerca la gente a felicitarte, te quiere ensuciar con cosas, comés sanguchitos, vas a tomar algo con tus amigos. Siento que me falta el contacto humano para cerrar la experiencia”, concluye.

Más allá de la sensibilidad que puede despertar, la modalidad virtual trajo gran alivio. “La experiencia fue muy positiva”, opina Guillermo Durán, director de tesis de Nina. “Más vale que habrá sido raro no recibirte en tu facultad con tu gente alrededor, pero lo cierto es que Nina tenía que doctorarse urgente porque tenía una beca de posdoctoral esperándola. Fue muy buena la decisión de Exactas de permitir la defensa de esta manera, que evita perjudicar a los estudiantes. Salió todo muy bien y terminó siendo emocionante aunque en un contexto diferente”. Durán, que también es el director del Instituto de Cálculo UBA-CONICET, reflexiona más allá de esta coyuntura. “Me parece que es algo que a futuro se podría implementar, pensando en los jurados más que nada”, indica y agrega que “los jurados puedan presenciar la tesis de manera virtual, con el ahorro que eso acarrearía en gastos de pasajes. Se vio que esto funciona perfecto”.

Las posibilidades del paso virtual

En el Departamento de Física de la Facultad, se dio un paso más respecto de la virtualidad de las tesis. “Al desarrollo de la defensa a través de la plataforma de conferencias, le sumamos la posibilidad de transmitirla por YouTube”, explica entusiasmado el director del Departamento, Hernán Grecco. “Nosotros a los tesistas les propusimos tres modos de defensa. Uno en el cual ellos se organizaban solos, por la plataforma que quisieran. Otro en que nosotros organizábamos la logística y quedaba en modo semipúblico. Y, por último, el modo público, donde además queda la defensa en el canal de YouTube del Departamento”, indica.

El hecho de que las defensas de tesis puedan ser públicas de manera virtual también puede abrir un camino a la difusión de las tesis, que llevaron tantos años y esfuerzo de trabajo de investigación. Andrés Sánchez, de hecho, cambió su estrategia de presentación cuando supo que iba a ser virtual: “Traté de pensarlo para un público diferente, un público más amplio. Lo que intenté fue adecuarme a ese punto y tratar de construir una nueva experiencia”.

El momento en que ocurrieron todos estos cambios no es trivial para Exactas. Este, justamente, es el período del año donde se registra la mayor cantidad de defensas. De las 200 que ocurren anualmente en la Facultad, un poco más de la mitad tienen lugar entre febrero y marzo. “Esta movida que llevamos adelante fue compleja y requirió un enorme acto de colaboración y de solidaridad de parte de todos los miembros de la Comisión de Doctorado, sostiene Gabriel Mindlin y concluye que “fue todo muy vertiginoso pero pocos días después de haberlo implementado podemos decir que fue la decisión correcta”.

Armando Doria