El Parque Natural en la mira


A fin de año pasado, en sesión extraordinaria, los legisladores de la Ciudad de Buenos Aires aprobaron en primera lectura el proyecto de ley que crea el “Distrito Joven – Costanera Norte”, una amplia zona de cara al Río de la Plata destinada a recreación, que incluye locales gastronómicos, bares y boliches bailables. El nuevo distrito está delimitado al norte por la Reserva Natural Ciudad Universitaria y al sur por el predio Costa Salguero, lo que incluye también al Parque de la Memoria.  La ley permite que el 35% de toda esa extensión sea concesionada a privados.

El problema radica en que una parte importante del área incluida en la ley pertenece la Universidad de Buenos Aires. Los sectores que se identifican como Parque Natural Ciudad Universitaria y Parque de la Memoria son propiedad de la UBA ya que la Ley Nacional 16.067, que data de 1961, dispuso la transferencia definitiva de dichos terrenos a la UBA.

Frente esta situación, el Consejo Directivo de la Facultad manifestó su rechazo por el tratamiento del proyecto sin la participación de la UBA (leer la resolución completa).vTambién expuso su preocupación por las consecuencias de la implementación de esta ley y solicitó a la Legislatura la exclusión de los espacios pertenecientes a la UBA antes de la aprobación definitiva. La audiencia pública dedicada a esta ley tendrá lugar el 6 de marzo y se espera que participen de la misma representantes del Rectorado de la UBA.

“El Parque Natural y el Parque de la Memoria nacen de un convenio de colaboración entre la UBA y la Ciudad en agosto de 2000. La UBA cedió el predio para la construcción de dichos parques (el Parque Natural aún está sin finalizar) pero no la titularidad, por lo tanto, de aprobarse la ley, la Ciudad estaría disponiendo de terrenos que no le son propios”, indica el decano Juan Carlos Reboreda, comprometido con el proyecto de Parque Natural desde los inicios del proyecto.

La Reserva Ecológica Ciudad Universitaria se creó a partir de la ley 4.467 de diciembre de 2012, en la que se establecía, entre otros puntos, que la administración y gestión del predio debían ser objeto de un convenio específico a celebrarse entre la UBA y la Ciudad en un plazo no mayor a 90 días, pero desde la sanción de la ley el Gobierno de la Ciudad no convocó a la Universidad para la firma.

Las obras civiles que permitirían convertir al predio en un lugar utilizable para los vecinos fueron paralizadas en 2008 y se esperaba que el título de Reserva Ecológica fuera el factor de impulso para finalizarlas. Pero eso no ocurrió todavía pese a los reclamos de Exactas que, a partir del interés de su Consejo Directivo, viene reclamando por el cumplimiento de la ley desde su aprobación.