Exactas Programa


Los estudiantes y las estudiantes de las carreras de Exactas saben que en su horizonte les esperan muchos problemas que deberán atacar con herramientas computacionales y que, seguramente, tendrán que echar mano al código. Pero, ¿todos los estudiantes de la Facultad saben programar? Incluso, ¿todos los graduados de Exactas programan? La experiencia sugiere que los graduados de Exactas pueden competir en formación con sus pares de cualquier institución del mundo pero que su flanco más débil suele ser su nivel de programación. Y, concretamente, por parte de docentes de los distintos departamentos también hay un alerta al respecto.

“Muchos docentes nos dicen que quisieran implementar trabajos prácticos asociados a programación pero la currícula no da margen para dedicarle tiempo a enseñar cuestiones  básicas de programación”, explica Mariela Sued, docente e investigadora del Instituto de Cálculo que hace un año comenzó a contactarse con colegas que compartieran su interés por darle a los estudiantes de la Facultad las herramientas necesarias para poder programar. Esteban Mocskos, docente del Departamento de Computación, fue uno de los que se sumó al proyecto. “Mariela nos preguntó a varios si nos parecía bien que hubiera graduados de la Facultad que no tuvieran idea de programación. A los que decíamos que no, nos pedía que la ayudemos con la idea de armar un taller”, recuerda. Así se formó un grupo de docentes, investigadores, investigadoras y estudiantes de doctorado de distintos departamentos que cubrieron una buena parte de las disciplinas científicas.

Convencido de la necesidad de que los estudiantes de Exactas puedan programar, el grupo comenzó a buscar estrategias para incorporar la programación en la formación de las y los estudiantes, de modo de facilitar las prácticas computacionales dentro de los contenidos de cada una de las materias de todas las carreras.

“El objetivo es que todo el mundo pueda programar, independientemente de la carrera que curse o de sus conocimiento previos”, explica Sued. “Nos pareció bueno para comenzar, ofrecer un taller para ingresantes durante el verano; quienes ingresan no tiene ningún final para preparar en esa época y además siempre están ansiosos por llegar a la Facultad, por empezar”. Entonces, la primera experiencia de febrero estuvo dirigida a quienes hubieran aprobado el CBC. Fueron nueve encuentros distribuidos en tres semanas, de cuatro horas cada encuentro, donde las chicas y los chicos trabajaron mano a mano con docentes metiendo, directamente, mano en el código.

Las puertas de la comprensión

Como suele decirse, programar es darle instrucciones a una computadora para que haga lo que uno quiere. De alguna manera, es enseñarle. De esto se desprende que, quien programe, debe comprender perfectamente lo que está pidiendo y las estrategias posibles para llegar a una respuesta. “Programar requiere comprender al detalle los problemas a resolver y ayuda a ordenar el pensamiento”, indica Sued, “una persona que trabaja con algoritmos está preparada para mucho más que escribir buenos programas, tiene un instrumento para cualquier propósito, un potencial extraordinario para aplicarlo en situaciones diversas”.

La primera edición del taller, que lleva el nombre de “Exactas Programa”, tuvo una selección particular de sus participantes. “La condición única, inicialmente, era haber aprobado el CBC. Se anotaron cerca de 90, que eran muchos para el espacio que teníamos disponible y para la cantidad de docentes, entonces decidimos seleccionar unos 45, solamente aquellos con conocimientos nulos, que no sabían nada de programación”. El taller arrancó, entonces, con un conjunto de estudiantes recién ingresados a las distintas carreras de la Facultad, guiados por docentes de disciplinas variadas, y con una computadora por estudiante.

Otro de los involucrados en el taller es José Crespo, biólogo, docente del Departamento de Ecología, Genética y Evolución. “Los biólogos suelen ser lo que menos contacto tienen con la programación y seguro, de todos los que damos el taller, yo soy el que peor programo”, dice entre risas. “Los chicos venía del CBC, de una dinámica de aprendizaje distinta, y ahora estaban charlando mano a mano con nosotros, pensando juntos los problemas”, indica el biólogo del equipo y resalta que “los ejercicios que diseñamos están orientados a las distintas carreras, esos son detalles que hicieron que se enganchen y respondan muy bien”.

Las clases del taller son teórico-prácticas, están planteadas como un problema tipo “desafío”, formulado de manera que permita advertir el problema en forma tangible, experimentando con papeles, bolitas, cartas, dados. “La posibilidad de experimentar de manera tangible, de jugar, de hacer en vivo esa representación, da un fuerte soporte para desarrollar luego los algoritmos y escribir los programas sobre la actividad propuesta”, explican las organizadoras y organizadores.

Desde el taller también sostienen que la interacción y discusión grupal con alumnos de otras disciplinas favorece el intercambio y el complemento de visiones. “Cada grupo de docentes de cada área se encargó de pensar una práctica, que después fue discutida entre todos. Cada una, pensada desde una disciplina”, describe la física Inés Caridi, investigadora en el Instituto de Cálculo. “Eso se potencia con el hecho de que los chicos vienen de diferentes carreras, y esa interacción es algo que ocurre poco en otros ámbitos de la Facultad a lo largo de las cursadas; salvo en contadas ocasiones, no solemos cruzarnos, discutir, interactuar sino con gente de nuestra propia carrera”.

Código para todos y todas

La primera experiencia de “Exactas Programa” fue un éxito. Más allá de la convocatoria inicial, lo que ocurrió en la sala de computadoras resultó gratificante para los y las organizadoras. “Cuando se daban cuenta cómo se iba convirtiendo en código lo que veían en la realidad, los problemas concretos que les proponíamos. La última clase los pibes pudieron visualizar una dinámica molecular y se quedaron súper sorprendidos, fue impresionante”, cuenta Sued. Y Mocskos piensa en la misma dirección. “Vimos que funcionó. Ahora el siguiente paso es llegar a más gente, masificarlo”.

Crespo anticipa que “la siguiente etapa será distinta, vamos a dar el taller para estudiantes de todos los niveles. Tuvimos muchas consultas y hay interés por parte de mucha gente de poder cursarlo”. Y Sued agrega que “si logramos que todos los estudiantes puedan programar, resolvemos la demanda de muchos docentes que quieren implementar prácticas que impliquen programación. Si ya saben lo básico, lo que tienen que saber, les dan cualquier problema y están en condiciones de resolverlo”.

“En febrero fue un piloto, a partir de ahora, que contamos con el apoyo de la Secretaría Académica de la Facultad, queremos ampliar la base de las disciplinas que participan del proyecto y que eso alimente visiones y experiencias, buscamos que sea completamente interdisciplinario”, dice Mocskos y destaca que “para conseguirlo hemos convocado gente nueva que se sume al taller como docente. Creemos que estos talleres son un puntapié inicial y sabemos que poner exactas a programar es un objetivo ambicioso y muy amplio. Para lograrlo se requiere del compromiso de mucha más gente: están invitados todos los interesados a aportar sus diferentes visiones e inquietudes”.

Respecto del apoyo de Facultad al proyecto, la Secretaria Académica, Inés Camilioni, destaca que recibió la propuesta de Exactas Programa “con entusiasmo y con el compromiso de colaborar con el grupo fundador de la iniciativa de forma de poder darle continuidad”, asimismo destaca la necesidad de sumar a estudiantes que ya se encuentran cursando carreras de la Facultad y establecer un vínculo con los departamentos docentes”. Camilioni consideró también que “esta iniciativa, surgida desde un grupo de docentes e investigadores, es una  contribución a las acciones que se están implementando en la Facultad y que van en dirección a aumentar la retención de estudiantes en las carreras”.

La próxima edición de “Exactas Programa” va a duplicar sus plazas y ofrecerá dos turnos. La inscripción, abierta para estudiantes e ingresantes, será a partir del 25 de junio en el sitio exactasprograma.exactas.uba.ar, donde también se podrá obtener toda la información sobre el taller.

La formación del equipo

El grupo de la primera edición: Mariela Sued (IC), Inés Caridi (IC), José Crespo (EGE), Gabriela Jerónimo (DM), Juan Pablo Pinasco (DM), Esteban Mocskos (DC), Mariano Camilo González Lebrero (QI), Federico Sevlever (DF), Juan Pablo Di Bella (DF) y Mehrnoosh Arrar (IC).