Una tarde de sol


“¿Estamos acá para qué?”, se preguntó Valeria Edelsztein, la co-conductora del festival Ciencia Paliza del sábado pasado en Parque Centenario. Y se respondió. “Estamos acá para mostrar lo que hacemos en nuestros laboratorios, lo que hacemos en nuestras oficinas; porque si queremos una sociedad que sea más justa y democrática necesitamos apoyarnos en la educación; porque si queremos un país con más desarrollo económico necesitamos apoyarnos en la ciencia y la tecnología”.

Y siguió la idea Nadia Chiaramoni, la otra mitad del dúo a cargo de la conducción, dando pie a la apertura de la jornada. “Nos vamos a divertir, nos vamos a reír. No significa que esto nos cause gracia sino que me parece que cuando uno se ríe del que te está pisando la cabeza medio que, por un ratito, aunque sea así de chiquitito, le ganás”, le dijo al público haciendo alusión a motivo del festival, la “paliza” que está recibiendo el sistema científico a través de recorte en el presupuesto, la no actualización de salarios, la restricción en el ingreso a la Carrera de Investigación del CONICET y la eliminación de herramientas centrales para poder llevar adelante las tareas de investigación.

La idea del “Ciencia Paliza” nació como una manera de compartir con un público amplio algunos tópicos de las ciencias exactas, sociales y naturales de manera atractiva, incluyendo la problemática presupuestaria y la recolección de firmas para garantizar por ley el financiamiento del sistema científico tecnológico. El Consejo Directivo de la Facultad encomendó al decano a “la organización de un evento público enmarcado en la campaña #SOSciencia a realizarse en el Parque Centenario en el que mediante la realización de actividades de divulgación científica y espectáculos culturales se continúe con el objetivo de seguir visibilizando hacia la sociedad la crisis presupuestaria del sector de ciencia y tecnología y sus consecuencias”. También se hizo extensivo “a todas las facultades, centros de investigación, organizaciones y organismos de ciencia y técnica del área metropolitana”.

Inmediatamente, la maquinaria institucional se puso en marcha. La Secretaría General, la de Extensión, Cultura Científica y Bienestar y la Subsecretaría de Comunicación comenzaron a coordinar las acciones junto con un equipo de profesores, profesoras, graduados, graduadas y estudiantes. Si bien la iniciativa inicial fue de Exactas y el núcleo organizativo estuvo a cargo de la Facultad, también se integró a la organización la Facultad de Filosofía y Letras.

Sábado de sol

El sábado pasado, 6 de octubre, cerca de la hora de inicio del festival, el sector de la fuente circular, vecino a la feria artesanal del Parque Centenario, ya estaba ordenado y ambientado. En derredor a la fuente se ubicaron las más de 20 mesas con experiencias científicas e información de las distintas disciplinas que participaban. Muy cerca, los estandartes clavados en el pasto indicaban cada uno de los puestos donde ocurrirían, más tarde, las mateadas con científicos y científicas. Un globo de helio de dos metros de diámetro con la leyenda “SOSciencia” flotaba a más de 20 metros de altura. La música ya sonaba. El escenario –sobre la fuente misma- estaba listo para recibir a Edelsztein (biólogo, escritora y divulgadora) y a Chiaramoni (biotecnóloga y humorista), en su función de conductoras y animadoras. Pero lo primero que ocurrió fue la intervención del grupo de percusión La Chilinga, que le dio marco al arranque haciendo una recorrida por el Parque junto a estudiantes voluntarios que promocionaban el festival y juntaban firmas para exigir el tratamiento del proyecto de ley de financiamiento del sistema científico que hoy duerme en un cajón de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados de la Nación.

Pasadas las 15.00, el público ya estaba interactuando en las mesas con investigadores e investigadoras de Exactas, de Filosofía y Letras y del Instituto Leloir. El sol acompañó la propuesta y grandes y chicos inundaron los alrededores de la fuente. Experimentos de neurolingüística, cangrejos, juegos indígenas para niños y niñas, arqueología, química y arte, la historia geológica de la Tierra, física de arcos y flechas, las olas y el viento, juegos matemáticos, acróbatas de la física y muchas otras propuestas lograron convocar atención y mantener la circulación del público desde el inicio hasta que cayó el sol, cerca de las 19.00.

Con el Ciencia Paliza se inauguró una modalidad de charla “intima”, mate de por medio, con especialistas de distintas disciplinas. Las “Mateadas con ciencia”, promocionadas en el programa y voceadas por las conductoras minutos antes de su comienzo, tuvieron una excelente recepción; decenas de personas se acercaron a sentarse en el pasto a compartir una charla con especialistas de Filosofía y Letras, Exactas y el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Hubo unas seis charlas simultáneas en varios turnos, y todas tuvieron su público. La variedad científica incluyó educación sexual, lectura de fósiles, evolución, física nuclear, feminismo, procesos de urbanización, pirámides egipcias, genética, soberanía sanitaria, astrofísica, situación universitaria y aviones, entre otras temáticas.

El escenario también fue un todo un centro de atracción. Entrada la tarde, el tango copó la parada con el Tanino Dúo, que con guitarra y armónica, y con un cantante invitado, le dio pie a la demostración del taller de tango de Exactas e invitó a bailar al público del festival. Antes del cierre, la dupla conductora propuso un baile que integraba coreografía con funciones matemática, con gran respuesta del público, y no solo del público ñoño…

El cierre estuvo a cargo de Colombian Combou que hizo mover a todos y todas al ritmo de la tradicional cumbia colombiana. Mientras sonaba la banda y el sol se ocultaba detrás de los edificios, los organizadores comenzaban a desarmar las mesas, sacar las guirnaldas, la cartelería. Más tarde, el emblemático globo de helio de “SOSciencia” viajó en el techo de un auto hasta el Pabellón 2, y todavía sigue flotando, por estas horas, a la altura del tercer piso.

“Luego de que la lluvia frustró el evento el sábado anterior, esta vez el clima soleado y primaveral resultó un claro reflejo de la energía, predisposición y compromiso de todos los que participaron”, indica Ana Quaglino, secretaria adjunta de Extensión, Cultura Científica y Bienestar, haciendo referencia a la postergación de la fecha inicial debido a las malas condiciones climáticas.

“En este festival contamos con una fuerte participación de la Facultad de Filosofía y Letras, que a través de su Secretaría de Investigación coordinó la participación”, destaca Quaglino y agrega que “requirió un fuerte trabajo previo desde el punto de vista organizativo, donde por suerte también contamos varios estudiantes voluntarios. El mismo sábado, ya desde la 7 de la mañana, se estaba armando el evento”.

El balance positivo de la movida encuentra un índice en las casi dos mil firmas que se consiguieron durante la tarde del sábado para sumar al petitorio, y otro más subjetivo en el entusiasmo y satisfacción de participantes y organizadores.

Y quedó algo más en el aire de la tarde del sábado, la idea de que, si la paliza sigue, Ciencia Paliza volverá a los parques de la ciudad.

Paliza en imágenes

Las mejores fotos del festival las pueden encontrar en https://www.flickr.com/photos/exactasuba/