La física contra el delito


– ¿Por qué decidís venir a Exactas UBA para hacer la carrera de Física?

– Yo empecé en 2005 estudiando criminalística en el Instituto Universitario de la Policía Federal. A medida que avanzaba comencé a notar falencias en la formación y llegué a la conclusión de que iba a tener que complementar esa carrera. La mayoría de mis colegas habían decidido seguir también Derecho. Yo entendí que tenía que apuntar hacia algo que ningún otro estaba haciendo. Y físico, recibido además en criminalística, no había ninguno. Entonces dije: “vamos por acá”.

– ¿En qué año arrancaste en Exactas UBA?

– En el año 2009. Terminé en noviembre de 2013 y, a principios de 2014, me convocaron para un trabajo en el exterior. Así que tuve que dejar el doctorado para más adelante. Mi idea sigue siendo hacerlo cuando vuelva al país.

– ¿Cómo fue tu trayectoria laboral?

– Durante la carrera estuve trabajando en el SEDRONAR. Además, empecé a dar clases en el Instituto en 2010. En 2011 tuve un alumno guatemalteco y fue él quien, en 2013, me dijo que había una posibilidad de trabajo en Guatemala. Viajé, escuché la propuesta, y acepté el trabajo. Me fui a Guatemala en marzo de 2014 y todavía sigo instalado allá.

– ¿Podés contar en qué consiste tu trabajo en Guatemala?

– Algunas cosas básicas puedo comentarte. A mí me contrataron para trabajar en temas relacionados con diseño institucional, desarrollo de metodologías, protocolos, etc. ¿En qué se relaciona todo esto con la física? Mirá, esta carrera te da un montón de herramientas. Dentro del tema diseño me tocó armar una metodología a la cual decidí incorporarle un componente informático, algoritmos de búsqueda, por ejemplo. Y todo el conocimiento matemático que adquirí en la carrera me permitió, entenderlos, analizarlos y, en algunos casos, hasta mejorarlos. Y también salís con una forma de pensar es muy útil para resolver todo tipo de problemas.

– ¿En qué aspectos generales de las tareas en criminalística se puede aplicar la física?

– En muchos. Por un lado tenés toda la parte de fundamentos. Uno usa métodos para analizar evidencia física. Bueno, hay teorías físicas que respaldan esos métodos y las conclusiones a las que se llega. Por otro, tenés la posibilidad de diseñar nuevos procedimientos, desarrollar sistemas nuevos para medir cosas. Y, finalmente, tenés el campo de las aplicaciones prácticas donde uno puede anotarse en el Poder Judicial para trabajar como perito físico.

– ¿Para qué tipo de cosas suelen convocar a un físico?

– La balística es el campo más inmediato, junto con los accidentes de tránsito. Son las aplicaciones más concretas. Pero hay otras que son más sutiles, por ejemplo, el revelado de imágenes latentes. Hay imágenes que, a simple vista, no se ven porque no tienen contraste. En algunos casos, por métodos ópticos, vos podés hacer el revelado de imágenes latentes de, por ejemplo, huellas digitales. Eso implica toda la física del láser, toda la fisicoquímica de la fluorescencia y la fosforescencia de los distintos componentes. Después, todo lo relacionado con documentos, análisis de tintas, todo lo que tiene que ver con espectroscopía, ahí tenés física a morir. En todo lo que tiene que ver con movimientos de proyectiles, de personas, manchas de fluidos, hay física involucrada. También en procesamiento de imágenes.

– Desde tu experiencia de trabajo en la criminalística, ¿creés que hay espacio para la incorporación de más físicos en este ámbito?

– En términos abstractos sí. En términos concretos, el problema es que en el campo de la criminalística todavía no tienen claro todo lo que los físicos podrían sumar. Por otro lado, la carrera de Física también tiende aislarse un poco de la comunidad. Entonces, se trata de dos grupos cerrados y necesitamos que establezcan lazos de comunicación. Acá hay algunas cositas incipientes. El Instituto de la Policía ha modificado mucho su enfoque en los últimos años, están tratando de abrir la parte de investigación allí mismo. Han orientado su docencia a un estatuto universitario mucho más cercano al que tiene la UBA. Lo que pasa es que los resultados se van a ver en el largo plazo.

– ¿Qué le dirías a un chico que está en los primeros años de física, que tal vez no quiere seguir la típica carrera de investigación y que, al leer esta nota, se da cuenta de que este camino puede llegar a ser interesante?

– Le diría varias cosas. Una: que no se cierre, que se relacione con gente de distintas carreras. Dos: que trate de no leer sólo de física, que se meta en cuestiones asociadas con física aplicada, que utilice su curiosidad para salir de lo habitual. Sobre todo porque si es un campo muy cerrado, estar adentro de ese campo no te va abrir la cabeza. Porque el tipo que estuvo toda su vida adentro de un campo y le gusta lo que hace, no encuentra muchas razones para moverse. Entonces, tampoco le va a poder decir mucho sobre lo que pasa afuera. Después, si le interesa específicamente este tema puntual, le diría que se comunica conmigo, que curiosee en el Instituto Universitario de la Policía Federal, que esté atento para cuando se abra la parte de investigación porque allí puede surgir alguna posibilidad de trabajo. Y una cosa más, que nunca le diga no a nada sin antes ver de qué se trata.